lunes, 7 de octubre de 2024

(Im)Paciencia

A veces quisiera solamente desenchufar el cable. Un gesto, un movimiento, un segundo. Que las aguas vuelvan a su cauce, el mañana no llegue, que el reloj se pare: un segundo. Y mientras, ese segundo sea eterno, nada efímero, un soplo, una acaricia y un jarabe. 

A veces quisiera ya lo que el corazón lleva esperando lo que parece una eternidad, que le dejen probar, aprobar y memorar. Salirse de la norma, prestar aunque solo fuera un latido, maniobrar, arreglar, tartamudear. Y mientras, ese segundo sea dulce, risueño, un cuento, cosquillas y un hogar. 

A veces quisiera dejar de soñar y comprobar que es real, que puede serlo. Que los ojalá sean de verdad, las palabras se tornen vivas, con voz, que se dejen pasear, que no tengan miedo en el momento de mirar. Y mientras, ese segundo sirva para sumar, sea para contar, un querer, poder y un vamos allá. 

Y que, en lugar de uno, sean dos.